jueves, 27 de enero de 2011

Turbulencias en la primera vuelta

La primera vuelta de la Liga ACB ha acabado con amargor para el baloncesto andaluz. Ninguno de los tres equipos participará en la Copa del Rey de 2011 en Madrid, y no lo harán por culpa de errores propios. Sobre el papel, Unicaja, tercer presupuesto en España, estaba llamado a cabalgar cómodamente por los primeros puestos de la competición doméstica, por lo que su posición, más allá del octavo puesto de rigor, supone un fracaso absoluto. La destitución de Aíto García Reneses quizá no sea justa, pero sí obligada. Los deberes no se hicieron en Málaga.

 

En Sevilla, después del excelente trabajo de Joan Plaza y sus hombres, se confiaba en que Cajasol volviera a repetir la labor de la temporada anterior, cuando el club se clasificó para Copa y tuvo contra las cuerdas al todopoderoso Regal Barcelona. Han sido algunos tropiezos inesperados los que han condenado al equipo, lastrado además por la lesión de Tariq Kirksay. Pero las vibraciones de cara al Play Off son buenas, sobre todo, teniendo en el equipo a un jugador como Paul Davis, un auténtico referente dentro de la pintura, que promedia 13 puntos y 13 de valoración.

Donde más oscuro se contempla el porvenir es en Granada. El Cebé es colista y cuenta sus partidos por derrotas. El principal factor de la situación del equipo ha sido la salida de jugadores esenciales, como Hendrix, Aguilar y, sobre todo, Ingles, que ahora triunfa en la ciudad condal tras marcharse a mitad de temporada. La situación económica de los nazaríes es muy preocupante, y el descenso de categoría parece casi irremediable. La destitución de Trifón Poch está fuera de lugar, dado que los problemas del equipo campean por la pista y las oficinas directivas, y no por el banquillo.

Pese a la mala situación, el C.B. Granada ha desarrollado durante toda la temporada un juego muy atractivo y animado, como así ratifica su segundo puesto en la clasificación de tapones por partido, con 3,88, o el ranking de mates en toda la temporada, ya que los granadinos han machacado la canasta rival 79 veces. Es en defensa donde llegan los problemas, de demasiada importancia como para no descender a LEB Oro.

El caso de Cajasol es digno de un exhaustivo análisis. Sus estadísticas son especialmente llamativas, pues es el equipo con menos puntos a favor, pero el segundo que menos anotación encaja en su casillero –solo superado por el Barça-. De ello se deduce la impronta de su entrenador, quien apuesta por un baloncesto de posesiones largas, concentración defensiva y tanteador bajo, una receta que ya funcionó el año pasado.

Unicaja aparece en el pelotón selecto de cabeza en casi todas las estadísticas; está fuerte en ataque, defensa, mates, triples, valoración -cuarto- o asistencias –segundo-. Los malagueños manejan las distintas facetas de juego, por lo que su mala clasificación se hace todavía más inexplicable. El nerviosismo reinante durante toda la temporada queda evidenciado en los tiros libres, ya que son el cuarto peor equipo. En rebotes también flaquean los discípulos de Chus Mateo, pero si corrigen estos defectos irán rápidamente hacia la zona noble de la tabla.

Aunque será la segunda vuelta de la ACB la que ponga cada cosa en su sitio y dicte sentencia. Los andaluces tienen material donde agarrarse para cumplir sus objetivos a final de temporada, por lo que la esperanza no debe perderse.

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